sábado, 14 de enero de 2017

NORMALIDAD APARENTE II







NORMALIDAD APARENTE



Pregunto a Sergio si quiere acompañarme. A él le encanta ir a comprar al supermercado. Cogemos dos bolsas grandes, una para cada uno y así no tenemos que comprar bolsitas de 10 céntimos, que solo sirven para estrangular aves y envenenar la tierra de deshechos. Tenemos suerte, porque el supermercado abre hasta las diez de la noche y lo tenemos frente a nuestra casa. Solo tenemos que cruzar la calle y ya estamos comprando. Esta tarde, no está Hanodic en la puerta ofreciendo la revista "La Farola" a cambio de unas monedas. Se ve que este fín de semana le toca hacer mudanza con su amigo. Hanodic es muy simpático y siempre me saluda y me cuenta sus penas cuando voy a entrar al supermercado. El día que no está pidiendo es porque le ha salido un porte por el que le pagan 30 €, ida y vuelta a cualquier ciudad, sin más. Siempre me dice que no tiene más remedio que hacerlo para poder comer y pagar la habitación.



sábado, 7 de enero de 2017

NORMALIDAD APARENTE I

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NORMALIDAD APARENTE


Después de dos años trabajando de ocho de la mañana a ocho de la tarde, la apatía y el cansancio se han instalado en todos los rincones de la casa. Hasta los geranios de la terraza parecen tener pereza por crecer. Aunque los riego tres veces por semana, ellos se niegan a darme flores. Parece que se rebelan contra la naturaleza y contra mi. Hoy es viernes y acabo de darme cuenta que toca pizza para cenar. Me dirijo a la nevera, la abro buscando una coca-cola que me despierte. Después del madrugón de esta mañana no puedo con mis ojos. El sueño me vence y aún me queda mucha faena por hacer. Abro la nevera, no hay coca-cola, ni pizzas. Tendré que vestirme de nuevo para salir a comprar.
- ¡Qué fastidio no me apetece nada!
Suena la puerta, entra Sergio. Su cara denota cansancio Como siempre nos damos un beso rítmico antes de que él, deposite la pequeña nevera donde lleva su comida de cada día, encima de la mesa de la cocina. Se dirige al salón para dejar el ordenador aparcado en un rincón. No me gusta salir a comprar un viernes por la tarde pero hoy es inevitable: la nevera está vacía.