lunes, 21 de agosto de 2017

Hedy Lamarr

Su verdadero nombre era Hedwing Eva María Kuesker  Viena, 1915 - Miami, 2000). Empezó sus estudios de ingeniería a los 16 años, pero tres años más tarde, en 1933, abandonó la ingeniería atraída por su vena artística, y empezó en el teatro berlinés como alumna del director Max Reinhardt.
Hija de un banquero de origen ucraniano y de una pianista de ascendencia húngara, su infancia transcurrió en reputados internados de Austria y Suiza. Protagonizó películas: como : Geld auf der Straße (1930), de Georg Jacoby, y luego pequeñas intervenciones en cintas de producción checa y germana como Die Blumenfrau von Lindenau (1931), Man braucht kein Geld (1931) o Die Koffer des Herrn O.F. (1931).
Contratada por la Metro Goldwyn Mayer, protagonizó  Argel (1938), un drama romántico de John Cromwell .
 Fue pareja protagonista de Spencer Tracy en Esa mujer es mía(1939), de W.S. Van Dyke; compartió elenco con Robert Taylor en La mujer del trópico (1939), de Jack Conway; y dio la réplica femenina al mismísimo Clark Gable en Camarada X (1940), de King Vidor, y en Fruto dorado (1940), nuevamente a las órdenes de Jack Conway.
La carrera de Lamarr continuó a las órdenes de los directores más reputados de la época y junto a los principales actores de Hollywood. Entre sus siguientes películas cabe destacar No puedo vivir sin ti (Clarence Brown, 1941), al lado de James Stewart; Ziegfeld Girl (Robert Z. Leonard, 1941), de nuevo junto de Stewart, Judy Garland y Lana TurnerEsquina H.M. Pulham (King Vidor, 1941); White Cargo (Richard Thorpe, 1942) o La vida es así (Victor Fleming, 1942), arropada por Spencer Tracy y John Garfield. Todas ellas confirmaron el rotundo éxito de la actriz austriaca en la cartelera estadounidense.
Después de la Segunda Guerra Mundial, la carrera de la actriz comenzó a estancarse, y la Metro decidió prescindir de ella. 
Siguieron películas como El desfiladero del cobre (John Farrow, 1950), junto a Ray Milland, y la comedia Mi espía favorito (Norman Z. McLeod, 1951), donde compartió cartel con Bob Hope, aunque su estrella no alcanzó el brillo de las primeras películas. En 1957 se despidió de la gran pantalla con dos cintas de escasa relevancia, The Story of Mankind y The Female Animal.
Hedy Lamarr pasó a la historia no sólo por su aportación al séptimo arte, sino también por sus descubrimientos en el campo de la defensa militar y de las telecomunicaciones. Enemiga declarada del régimen nazi, durante la Segunda Guerra Mundial ideó, junto a su amigo el compositor George Antheil, un sistema de detección de los torpedos teledirigidos utilizados en la contienda. Inspirado en un principio musical, el invento funcionaba con ochenta y ocho frecuencias, equivalentes a las teclas del piano, y era capaz de hacer saltar señales de transmisión entre las frecuencias del espectro magnético. Una vez patentado, Estados Unidos lo utilizó por primera vez durante la crisis de Cuba, y después como base para el desarrollo de las técnicas de defensa antimisiles. Finalmente, se le dio utilidad civil en el campo de las telecomunicaciones.
Esta austriaca tuvo una vida tan apasionante como sus películas: pasó información sobre los nazis al bando aliado, huyó de su marido e inventó un sistema de comunicaciones secretas basándose en la conmutación de frecuencias, la base del funcionamiento actual de las tecnologías Wi-fi y 3G.

sábado, 14 de enero de 2017

NORMALIDAD APARENTE II







NORMALIDAD APARENTE



Pregunto a Sergio si quiere acompañarme. A él le encanta ir a comprar al supermercado. Cogemos dos bolsas grandes, una para cada uno y así no tenemos que comprar bolsitas de 10 céntimos, que solo sirven para estrangular aves y envenenar la tierra de deshechos. Tenemos suerte, porque el supermercado abre hasta las diez de la noche y lo tenemos frente a nuestra casa. Solo tenemos que cruzar la calle y ya estamos comprando. Esta tarde, no está Hanodic en la puerta ofreciendo la revista "La Farola" a cambio de unas monedas. Se ve que este fín de semana le toca hacer mudanza con su amigo. Hanodic es muy simpático y siempre me saluda y me cuenta sus penas cuando voy a entrar al supermercado. El día que no está pidiendo es porque le ha salido un porte por el que le pagan 30 €, ida y vuelta a cualquier ciudad, sin más. Siempre me dice que no tiene más remedio que hacerlo para poder comer y pagar la habitación.



sábado, 7 de enero de 2017

NORMALIDAD APARENTE I

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NORMALIDAD APARENTE


Después de dos años trabajando de ocho de la mañana a ocho de la tarde, la apatía y el cansancio se han instalado en todos los rincones de la casa. Hasta los geranios de la terraza parecen tener pereza por crecer. Aunque los riego tres veces por semana, ellos se niegan a darme flores. Parece que se rebelan contra la naturaleza y contra mi. Hoy es viernes y acabo de darme cuenta que toca pizza para cenar. Me dirijo a la nevera, la abro buscando una coca-cola que me despierte. Después del madrugón de esta mañana no puedo con mis ojos. El sueño me vence y aún me queda mucha faena por hacer. Abro la nevera, no hay coca-cola, ni pizzas. Tendré que vestirme de nuevo para salir a comprar.
- ¡Qué fastidio no me apetece nada!
Suena la puerta, entra Sergio. Su cara denota cansancio Como siempre nos damos un beso rítmico antes de que él, deposite la pequeña nevera donde lleva su comida de cada día, encima de la mesa de la cocina. Se dirige al salón para dejar el ordenador aparcado en un rincón. No me gusta salir a comprar un viernes por la tarde pero hoy es inevitable: la nevera está vacía.